¡Que viva el valor doble de los goles fuera de casa!

Pues nos han beneficiado de forma radical en el día de hoy. 4-4 en el Weserstadion de Bremen para el Valencia y 2-2 en el Alvalade de Lisboa para el Atlético de Madrid. Nos ha costado, hemos sufrido, pero hemos conseguido meter a dos de los nuestros en los cuartos de final de la “nueva” Europa League. Especialmente divertido, emocionane y taquicárdico ha estado el partido en Alemania, donde las ocasiones y los goles iban y venían de una portería a otra con una asiduidad pasmosa. ¡Que viva el fútbol espectáculo! Ya nos gustaría ver más partidos así, ya.

Prontito encarrilaba la eliminatoria el equipo de Unai Emery que, como sabemos, cosechó un insuficiente empate a 1 en Mestalla gracias más que nada al árbitro. En el minuto 2, el mejor delantero del mundo (sí, no es Messi, tampoco Cristiano Ronaldo, ¡es Villa!) metía el primero de la tarde y de su cuenta particular haciendo útil el primero de los magistrales pases del maestro de Gran Canaria David Silva. Al cuarto de hora éste le dio el segundo a Mata, y al filo del descanso, el que sería 1-3, de nuevo al “Guaje”. Los alemanes habían acortado distancias en el `26 por medio de Almeida, pero el Valencia no esperó a recibir el torbellino de golpes del Bremen, sino que iba con la misma intensidad que ellos a por la portería contraria. Y es que este equipo germano es un equipo kamikaze, tal y como se ha demostrado hoy que, de no ser por la gran calidad arriba del Valencia, seguramente hubiera pasado la eliminatoria con su bizarra táctica.

Con 1-3 se fueron los ches al descanso, un marcador que podría parecer suficiente, pero no, a los 5 minutos del segundo tiempo, pondrían el 2-3 al materializar un penalty cometido por Jordi Alba. Lo peor iba a venir 5 minutos después, cuando Marin haría el empate a 3, y aún quedaban 30 minutos por delante. Pero el Valencia no se arrugó e inmediatamente hizo un nuevo tanto David Villa. Era aún el minuto 66 y de todo podía pasar, incluso que César hiciera mil y una paradas salvadoras, que es lo que sucedió. En el `83 Pizarro consiguió el empate a 4 y hacer que los últimos minutos fueran un auténtico infierno para los españoles, pero al final se acabó consiguiendo lo que se quería.

Algo parecido fue lo que sucedió en el feudo del Sporting de Portugal entre lusos y Atlético de Madrid. Veníamos de empatar a 0 en el Calderón y urgía marcar pronto. Dicho y hecho. Al minuto 2, el Kun ponía las cosas claras. Los del país vecino necesitaban dos, pero no tardarían mucho en empatar. Concretamente 15 minutos después, Liedson marcaría aprovechando un desconcierto defensivo. La misma historia que en Bremen se repitió, volviendo a meter el equipo español un gol por medio de su delantero estrella (Agüero, of course), y volvieron a golpear los locales en el tiempo de descuento de la primera mitad. Sin embargo, no hubo más tantos en la segunda parte y se acabó con un 2-2, aunque sí coincidió también que hubieron grandes actuaciones del guardameta rojiblanco De Gea que, sin duda, salvaron a su equipo.

A ver hasta donde somos capaces de llegar. ¡Estad atentos al sorteo!

1 Comentario
  • Claudio
    marzo 21, 2010

    En cuartos de final Atleti vs Valencia. Que pena, no llegaran ambos a la final.

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