El derecho de los vascos a animar a La Roja

Mientras los jugadores de nuestra selección aterrizaban en el corazón de Europa (Austria), un parlamento autonómico de nuestra patria, el de Euskadi, decidía que sería positivo para dicha región invitar a la selección nacional de fútbol. Así, la resolución al respecto ha salido adelante con los votos de la mayoría del arco parlamentario, esto es los votos del PSE, PP y UPyD (PNV y Aralar han votado en contra).

Tanto la RFEF, con un vasco a su cabeza como Ángel María Villar, como todo el mundo del deporte nacional, se ha congratulado de la noticia. Ahora deberán ser los clubes del País Vasco los que den el paso y soliciten que La Roja juegue en San Mamés, Anoeta o en Mendizorroza (únicos estadios que cumplirían los requisitos). Sin embargo, las grandes entidades balompédicas de aquella comunidad no se han mostrado muy entusiasmados con la noticia. Fernando García Macua, presidente del Athletic y directivo de la Federación Española declaró que no se han planteado aún nada: “Es algo que ni hemos valorado”. En una línea similar respondía un alto directivo de la Real Sociedad: “No nos vamos a pronunciar sobre el asunto” (aunque otra fuente cercana al club donostierra era más contundente: “Ni se nos pasa por la cabeza”). En Vitoria, los del Alavés tres cuartos de lo mismo: “no lo han pensado”. Aunque eso sí, los alcaldes tanto de Vitoria y Bilbao (uno del PSE, el otro del PNV) sí verían con buenos ojos que sus ciudades pudieran albergar algún partido de la campeona de Europa.

Desde la Federación Vasca apuntan que les encantaría también tramitar la solicitud de alguno de los clubes, pero dan por hecho de que no va a llegar: “Aquí se politiza todo. Mucha gente ve los partidos de España por la tele, pero otra cosa es que te vean ir a un campo a verles jugar. No creo que a ningún club le apetezca ser el anfitrión de una selección con la que no hay unanimidad para recibirla bien”.

Y añado yo que el problema ya no es la política, sino la tolerancia. Y es que en Cataluña, donde también hay un porcentaje importante de nacionalistas, la selección española ha podido jugar con normalidad. Sin embargo, lamentablemente, en Euskadi existe el miedo a quiénes ya sabemos, a los intolerantes que llevan 42 años sin permitir que los vascos que se sienten españoles puedan disfrutar en su tierra de la selección que consideran suya.

Y pensar que el primer partido de la selección española en casa, allá por 1921, se jugó precisamente en Bilbao

1 Comentario
  • De Álava
    noviembre 18, 2009

    Que vengan a Vitoria que es mejor que Bilbao

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